Resfríos y heladas en Huancayo: cómo proteger a tus hijos
Consejos prácticos para la temporada de frío en la sierra: prevención de infecciones respiratorias, cuidados en casa y señales de alarma.
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En Huancayo las noches frías y las heladas forman parte del año, sobre todo entre mayo y agosto. En esta temporada aumentan los resfríos, la tos y las infecciones respiratorias en los niños. Con algunas medidas sencillas es posible reducir su frecuencia y su gravedad.
¿Por qué se enferman más en el frío?
El frío en sí no causa infecciones: las causan los virus. Pero en temporada de heladas pasamos más tiempo en espacios cerrados y poco ventilados, lo que facilita el contagio. Además, el aire frío y seco irrita la nariz y la garganta.
Prevención en casa
- Lavado de manos frecuente, especialmente antes de comer y al volver del colegio.
- Abrigo en capas: es mejor varias prendas delgadas que una muy gruesa. Proteger cabeza, manos y pies en la noche.
- Ventilar las habitaciones unos minutos cada día, en las horas de más sol.
- Evitar braseros, cocinas a leña o estufas encendidas en dormitorios cerrados: el humo irrita los pulmones y existe riesgo de intoxicación por monóxido de carbono.
- No fumar dentro de casa.
- Mantener al día las vacunas, incluida la vacuna contra la influenza de cada temporada.
- Alimentación variada y buenas horas de sueño.
Si ya está resfriado
La mayoría de resfríos son virales y se resuelven solos en 7 a 10 días. Lo que más ayuda es:
- Lavados nasales con suero fisiológico, sobre todo antes de comer y de dormir.
- Ofrecer líquidos tibios con frecuencia.
- Elevar un poco la cabecera de la cama en niños mayores.
- Reposo y paciencia.
Los antibióticos no sirven para los resfríos y su uso innecesario genera resistencia. Tampoco se recomiendan jarabes para la tos en niños pequeños sin indicación médica.
Señales de alarma
Consulta de inmediato si tu hijo presenta:
- Respiración rápida o con esfuerzo, hundimiento entre las costillas o silbido al respirar.
- Labios o uñas de color morado.
- Fiebre que dura más de 3 días o que vuelve después de haber mejorado.
- Rechazo a los líquidos o al pecho, o mucha somnolencia.
- Dolor de oído o secreción por el oído.
En bebés menores de 3 meses, cualquier fiebre o dificultad para alimentarse es motivo de evaluación inmediata.
La temporada de frío como oportunidad
Antes de que empiecen las heladas es un buen momento para un control de niño sano: revisar vacunas, peso, talla y resolver dudas. Prevenir siempre es más sencillo que tratar.
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